jueves, 25 de diciembre de 2014

Feliz Navidad.



¡¡¡¡ FELIZ NAVIDAD AMIGOS !!!!

No es por nada pero… ¡Cómo me gustan estas fechas! Las cenas, comidas, quedadas con amigos, reencuentros que se suceden, familia que se junta tras mucho tiempo,… ¡No me pueden gustar más! Pero claro, toda cara lleva su cruz y el estudio en estos días se hace más duro que nunca.  Por ello, os dejo aquí unos consejillos que me voy a aplicar estas Navidades para aprovechar el tiempo al máximo. Ahí van:


-ORGANIZACIÓN

* Por días: tener claros los días de estudio y de descanso sin hacer cambios.

* Por horas: voy a marcarme 8 horas limpias de estudio máximo y mínimo. No más, no menos. Terminadas las horas de estudio… ¡A divertirse!
Tener un horario realista es importante. Yo aprovecharé especialmente las primeras horas del día para meter 5 horas y así por la tarde, si me pongo justo después de comer puedo meter 3 horas del tirón y podré estar libre ”rápidamente”.

*Por metas: Para estos casos aplicaré la “Técnica del estudio cronometrado”: debo tener unos objetivos claros, asignando un tiempo base a cada tema según la dificultad que cada uno suponga. Ese tiempo por tema, puede ser subdividido en miniobjetivos más cortos por folio o incluso por párrafos. Es muy importante en este punto que los objetivos sean realistas, difíciles de conseguir pero alcanzables.



-AISLAMIENTO: en las 8 horas destinadas al estudio el teléfono móvil ha de estar apagado. No existen nada más que los temas frente a uno. Esto es aplicable a internet, hermanos pesados que interrumpen, madres que pasan el aspirador mientras uno está concentrado, vecinos con villancicos a un volumen infame… Si en casa no es posible el aislamiento: ¡HUYE a la biblioteca!

Para el objetivo de aislamiento es vital aprender a decir que no.  Intentar ajustar el horario a los planes divertidos que tiene uno en mente es de sentido común, pero si realmente no es posible hacer los planes sin que se perjudique el estudio tenemos que ser fuertes y decir: “Me encantaría, pero NO puedo, lo siento”. Intentar abarcar más de lo que uno puede genera mucho estrés y frustración al no poder conseguirlo. Ya se sabe “quien mucho abarca, poco aprieta”.



- DISFRUTAR: A pasárselo pipa y disfrutar al máximo. ¡Sí señor! Además, nada mejor que estar contento para volver a los temas con más fuerzas que nunca. A exprimir la Navidad como nunca y a recargar las pilas a tope, que este va a ser nuestro año ¡Claro que sí! 



miércoles, 10 de diciembre de 2014

Crónica de un aprobado: estoesdelocos1982.

¡Hola!

Hace algo de tiempo "estoesdelocos1982" (un compi de fatigas)  aprobó los 3 exámenes de la opo y quiso compartir su experiencia con los foreros en el Foro MSN de Opositores a Judicatura. Me puse en contacto con él para ver si contaba con su permiso para publicarlo por aquí y muy amablemente me dijo que sí. Así que... ¡Aquí lo teneis!  ¡Muchas gracias estoesdelocos1982 y suerte en tu nueva etapa! :)


"Una vez ha pasado todo, quería ayudaros expresando algunas cosas que creo que son claves en esto de la oposición. Pienso que hay unas reglas de juego no escritas que hay que saber... aunque no aparezca en el acuerdo de convocatoria del Acceso a la Carrera Judicial y Fiscal.

-Elegir un preparador.

Parecerá una obviedad, pero muchos no caen en esto. Somos nosotros los que elegimos a los preparadores y no ellos a nosotros. Me explico, antes de entrevistarnos solemos pedir referencias. La gente te suele decir: “Han aprobado mucha gente con ese preparador”. “Llevan a mucha gente”. Etc. Lo que significa que su sistema es bueno para mucha gente, bien. Pero debemos auto examinarnos y ser críticos con nosotros mismos. El sistema de todo el mundo puede servirle a todos menos a tí. He conocido compañer@s que se agobiaban en demasía, otros que lloraban cuando los corregían y, por el contrario, otros que lo soportaban todo perfectamente. Debemos buscar un preparador sabiendo qué nos viene bien. Por ejemplo, si somos una persona competitiva, es bueno que el sistema de cante sea con otro compañero... si el tío es un hacha o cumple objetivos cada clase, te animará a seguir esforzándote para ponerte a su altura. Pero tampoco que sea un tipo Mario Conde, eso te amargaría el ínterin de la oposición. Si necesitamos un preparador duro, que te eche broncas; o por el contrario, uno que sea muy psicológico con el alumno.

No pasa nada si cambiamos de preparador. No es mi caso porque estoy agradecido con los míos por el ánimo y el cariño que me han demostrado. Pero otra gente que sentía que ya no progresaba o se anquilosaba, así lo hacía. Y no les ha ido mal. Eso sí, si cambiamos que no sea por un varapalo en un examen, sino porque sabemos qué necesitamos y qué nos puede aportar el nuevo preparador.


-Factores “divinos” en la oposición.

Recuerdo otrora cuando fui a mi primera clase. “Nerviosito” perdido con mis dos temas nuevos de civil... el de obligaciones. Lo hice genial y, al salir de allí, pensé: “Bah, no es para tanto”. No podía estar más equivocado.
Quién me iba a decir que estaba inmerso en un viaje que bien podría equipararse a la Odisea homérica que narra el viaje de Ulises. Es curioso este libro. Siempre me ha recordado un poco a esto de la oposición. En el argumento hay una lucha interna del personaje, que para volver a su hogar después de la guerra de Troya (que costó 10 años) tuvo que aceptar el poder de los dioses. Vamos, que Ulises era un “chulito” que pensaba que no necesitaba de la ayuda divina para llegar a donde quisiese. Por su desafío a Poseidón, le mantuvo lejos de su hogar otros 10 años.. hasta que aceptó que el hombre no puede llegar a un destino sin ayuda de nadie. Pues bien, en mi caso, también pensaba que con el trabajo podía lograr lo que quisiese (“labor omnia improba vicit”). En estas oposiciones, el factor suerte, o conectándolo con lo de Ulises, el factor divino, es clave. Sin trabajo no hay opciones, eso lo sabemos todos, pero hay que dar por hecho desde el inicio que depende nuestro aprobado de una serie de factores tales como el día en que te examinas del segundo y del tercero, quién tienes delante, aprobados de ese día, plazas que van quedando, tribunal en que te toque, bolas que sacas, materias en que son especialistas los miembros, etc.

No obstante, lo mejor que podemos hacer es seguir esta cita de Thomas Fuller: “Por dos cosas no debe uno enfurecerse nunca, por lo que pueda remediar y por lo que no pueda remediarse”. Es decir, es algo que está en la propia mecánica de la oposición. Esta oposición no es justa, asumámoslo cuanto antes y nos ahorraremos disgustos.


-Sistema de estudio.

Hay muchos sistemas, tanto como preparadores. Sólo expresaré el mío.
Al principio llevaba unos 2 o 3 temas nuevos y 5 o 6 de repaso. Cuando iba más avanzado, empezaba a llevar 3 o 4 nuevos y 6 o 7 de repaso. Hasta que llegué a mercantil y administrativo-laboral. La gente solía aprendérselos al aprobar el segundo examen, que en otros tiempos, tenías unos 7-9 meses para el tercero. Lo cual estaba bien para tenerlo trillado. Pero ahora todo ha cambiado. Con solo 2-4 meses para el tercero, hay que trabajar también el mercantil y el administrativo-laboral, por lo menos, tenerlos medianamente leídos y esquematizados, en el caso que os hagáis esquemas.
Una cosa que hay que tener clara es que la oposición tiene etapas. No estudias lo mismo en vísperas de orales que en épocas post caída de un examen. No debemos sentirnos mal con nosotros mismos si no traemos muchos temas a clase. Siempre y cuando los traigamos perfectos.

Os contaré algo que me ha pasado mucho. He sido un opositor con una buena ratio de aprobado en el segundo ( no porque sea muy listo, sino porque pasados unos 3-4 años de oposiciones, a esas alturas, me sabía todos y cada uno de los temas del segundo examen). Por lo tanto, tenía cierta fama con los demás compañeros de oposición. Pues bien, la convocatoria pasada también llegué al tercero y por circunstancias intrínsecas de la oposición... me remito a lo que os dije arriba, tenía que volver a empezar. Pues nada, iba a clase por la etapa inicial de la oposición, esto es, antes de la convocatoria y al inicio de la misma, con sólo 12 o 14 temas. Cuando coincidía con un compañer@ nuevo en clase veía que me miraba con cara de “mira éste, tantos años estudiando y trae solo 12-14 temas”. A lo mejor no pensaba eso, tampoco quiero ser mal pensado, pero ya sabemos que somos un poco susceptibles los opositores veteranos con esto de las miradas y de que le gente suele plantearte lo que debes hacer en tu vida. El compañer@ traía una barbaridad de temas, a fecha de enero, pero al cantarlos había huecos en la exposición, faltaba literalidad, no había orden, tenía que hacerse esquemas antes de cantar, etc. Yo, por el contrario, no hacía eso... mi preparador elegía uno de mis 14 temas y al segundo empezaba a cantar, con literalidad, con orden, siguiendo el orden sistemático de los arts. Eran temas trabajados.

Hay que tener claro que los temas que no ves bien en clase, con el tiempo no se dominan. O te pones a ello ya o no lo vas terminar de dominar en el repaso final con las prisas, los agobios y los tranquimazines, jajajaja. Sed honestos con vosotros mismos, traed temas perfectos, da igual el número siempre que de vez en cuando hagáis trabajo de acumulación. Una cosa es ir a clase con pocos temas y otra, muy distinta, es llevar 200 temas de una tacada. En mi caso particular, acumular temas se me da de arte. Por eso he amoldado mi preparación al terreno que me faltaba, más literalidad y más perfección a la claridad expositiva.

Con esto, no digo que hagáis lo mismo que yo, sólo pongo en la mesa las siguientes cuestiones:

-Antoine de Saint-Exupéry: “Mirad, en la vida no hay soluciones, sino fuerzas en marcha. Es preciso crearlas, y las soluciones vienen”.
-La costumbre es nuestra arma como ser humano. Aristóteles dixit: “Escoge una forma de vivir, la costumbre la hará agradable”.
-Haced una preparación personalizada a vuestras necesidades. Los preparadores os pueden ayudar en eso. Pero sois vosotros los que mejor os conocéis. Benjamin Disraelí: “Tener conciencia de la propia ignorancia es un gran paso hacia el saber”.
-No cometáis el error tan frecuente de compararos con el de al lado. Os puedo asegurar desde ya que el camino del opositor es absolutamente individual... sólo por el hecho de nuestro apellido podemos tener 4 meses para prepararte un examen o 15 días. Es absurdo compararse con los demás.
-Sed críticos con las editoriales. Pensad que el tribunal, os revisa el examen con las leyes que tienen en la mesa. Salvo algunos que tiene un portátil con algunos temas. Pero, vamos, que dejaros de autores y milongas, seguid los arts. por orden siempre que el temario os permita esa posibilidad.
-Intentad, que al ver un nuevo tema, añadir alguna cosita más. Bien sea más literalidad, más claridad, más artículos, conectarlo con otro tema, etc.


-Horarios y descansos.

Quizás lo más difícil de la oposición es saber llegar a ese equilibrio entre un buen estudio semanal y una desconexión total de la oposición en nuestras horas libres.
Me encanta esta cita de San Isidoro de Sevilla: “Estudiad como si fuerais a vivir siempre; vivid como si fuerais a morir mañana”.
Tan importante o más es desconectar después de tanto estudio, bien sea a diario, bien, semanalmente. En mi caso, tenía un horario marcado. Empezaba a estudiar a eso de las 9am (salvo en etapas preorales, que me levantaba al alba) y con mis correspondientes descansos para desayunar, comer, siestecilla de 20 minutos, terminaba a las 20:30-21:00 para irme al gimnasio o a hacer una actividad deportiva diaria, en mi caso, boxeo. Si os gusta cualquier otra cosa, también está de arte. Todo con que sea una excusa de salir de nuestro zulo.

No soy amigo de esos que cronometran las horas de estudio. No puedes dejar temas a medias por el hecho de la hora. Recuerdo que las servidumbre legales, que me estudié de memoria todos los arts., tardaba unas 4 horas... Lo que sea que empecéis, terminadlo, dejaros de milongas ni de horarios. Un tema se acaba cuando llegáis al final, no cuando os lo diga la hora.

Por último, no recomiendo relacionaros mucho en vuestro tiempo libre con gente de la oposición... a no ser que no tengáis más amigos, jajaja. En mi caso, cuando hacían quedadas y eso, no me apuntaba nunca. Y no porque no fueran de puta madre, sino porque no quería estar todo el día hablando de temas. Pues tenedlo claro, los opositores cuando nos reunimos hablamos de la oposición. Y eso es tan claro como que mañana amanece.


-Las derrotas.

Simón Bolívar: “El arte de vencer se aprende en las derrotas”.
Quizás sea el punto del que más he aprendido. No soy la misma persona que empezó la oposición. Supongo que si alguien me preguntara qué es lo que has ganado después de 8 años de oposición, diría que humildad y, por otro lado, resignación a los factores divinos... como Ulises ;).
La mayoría de nosotros venimos con un buen expediente académico, nada tiene que ver la Universidad con lo que es esto. Tan importante es ser bueno memorizando y exponiendo como sabiendo encajar golpes. De nada sirve ser un brillante estudiante, si luego tras cualquier golpe que te da la vida, acabas dejándolo todo por ver que no puedes llegar a esa cima que te has propuesto. Supongo que muchos de vosotros os habrá pasado como a mí... que he maldecido hasta dormirme en muchas horas de desvelos, el maldito momento en que se me ocurrió meterme en esta aventura. He de confesar que si no he dejado la oposición después de tantos varapalos es, además de la fortaleza interna y el deseo de tus seres queridos, el ser un poco cobarde. Hay que ser muy valiente para dejar algo que te ha quitado tanta horas de vida. Fijaos lo que dice Khalil Gibran: “¿Alguien es capaz de abandonar un edificio en cuya construcción gastó toda su vida, aunque ese edificio sea su propia prisión?”.

Con esto tampoco quiero alentar a los que ven que la oposición no está hecha para ellos. No son ni mejores ni peores, simplemente que no les debe compensar el calvario que se impone actualmente por los poderes estatales el llegar a ser Juez-Fiscal. Si la oposición te ha sumido en un mar de dudas, de estrés, depresión, sufrimiento... nada en el mundo merece la pena para enfermarse por ese objetivo. Es de listos saber o darse cuenta que este sistema no está hecho para uno. Cicerón ya lo decía: “Todos los hombres pueden caer en un error, pero sólo los necios perseveran en él”. Tomando la cita, no seáis necios, vuestra salud es lo primero. Por salud no me refiero salud para viajar o para poder irse los fines de semana de juerga, no. Salud en sentido estricto. Mucha gente enferma por la auto exigencia que se impone a uno mismo.

Una cosa clave en mi aprobado es el hecho de querer mejorar siempre que caigo. Si un año caes, debes ser crítico y buscar un porqué. O si no se han dado esos factores divinos, puedes proponer mejorar en algún aspecto. Os pongo un ejemplo. En una de mis primeras caídas, el tribunal me dio poco más de 12 minutos para hacer los esquemas previos al examen. Pues bien, cuando llegué a los temas sin esquemas lo pagué y bien caro. En resumen, al mes siguiente de retomar el estudio, hablé con mis preparadores para cantar sin esquemas ni nada, sin segundos de pensar lo que voy a decir. Es algo duro al principio, pero me remito a la cita de Aristóteles de arriba, la costumbre lo hará agradable. En los exámenes de años posteriores, ¡¡vaya si notaba ese trabajo!! ¡¡Hasta esperaba a que el tribunal entrase!! Pues otros factores de mejora se pueden hacer.... más literalidad, no sólo en penal, en civil, en algunos arts de procesal civil, procesal penal. Siempre hay un margen de mejora. El peligro de un opositor veterano, además de las modificaciones legislativas de nuestros queridos políticos, es el no progresar cada año, cada convocatoria. Los que seáis novatillos, no os debéis preocupar por eso del progreso, porque lo normal es que progresaréis por la propia dinámica de la oposición. Pero aquellos que llegamos al 3º, debemos buscar alicientes para ir mejorando poco a poco. Es el único camino innovador que debemos hacer, los apéndices nuevos de Carperis no hacen tanta falta como la mejora constante. Esta idea se me ocurrió tras ver partidos de tenis. Los comentaristas aducían que tal jugador se ha preparado especialmente el saque con tal entrenador. O que este año ha mejorado el revés, etc. Hay muchos campos de mejora, unos más importantes que otros. Si me preguntáis con cuál empezar os diría que más literalidad en artículos.

Por último, me gustaría comentaros algo que os pasará mucho. Cuando uno lleva tiempo en la oposición, la gente que te rodea, ajena a la oposición que no saben ni cuántos temas tienes que memorizar para aprobar, tienen en muchas ocasiones la buena idea de comentarte cosas tan buenas para nuestros ánimos como que conocen a una chica que se la sacó en un año, que si no os planteáis trabajar, que si no os da cosa que los demás tengan vida, o la típica frase: “¿cuándo te la vas a sacar?”. No dudo que lo hagan con la mejor intención, lo que pasa es que no saben el esfuerzo o la carga que supone esta oposición. Una técnica que hacía mucho para quitarme presión de la gente, es decir cuando me hacían esos comentarios, era reírme y soltar mi típica frase: “ es que soy muy torpe,jajajja”. No lo decía a malas, pero asumía con mis palabras algo que ellos no se atrevían a decir cara a cara. No dudéis que la gente que te ve mucho tiempo persiguiendo algo sin éxito, duda que lo vayas a conseguir. Incluso muchos hasta discuten delante tuya de cosas de Derecho que nos sabemos de memoria. Y todo porque no les hemos demostrado nada. Sólo lo sabemos nosotros y nuestros preparadores si somos buenos en lo que hacemos. Por eso, diles lo que quieren oír, y ya se quedarán tranquilos... y tú también. Haced la oposición por vosotros mismos y olvidaros del qué dirán. En mi caso, paso tanto de todo eso... Hasta el año pasado publiqué en facebook que me suspendieron el tercer examen para que todo el mundo viese que suspendo siempre. Eso no lo hacía por sadomasoquismo, sino porque era una vía de escape de presión que los demás ponen a tu trabajo. Muchos que leyeron eso, al verme por la calle no me preguntaban por el examen, se quedaban callados y hablaban del tiempo, jajajaja, lo cual se agradece. Curiosamente, este año que he aprobado no he puesto nada en facebook, ni lo voy a poner. Eso sí, las gracias sí que las he puesto que soy un tipo muy agradecido.
Veréis progresar en las vidas a vuestros amigos, conocidos y desconocidos. La gente con sus bebés, con sus bodas, sus divorcios también, jejeje. Pues nada, todo eso no debe influiros... si sabéis cómo, decídmelo, jajajaja. Ante todo esto, sólo citaré una frase de nuestro ilustre don Miguel De Cervantes: “Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.


-Victoria.

“Quien no ha caído nunca no tiene idea justa del esfuerzo que hay que hacer para tenerse en pie”, Multatuli.
“El fracaso es el condimento que da sabor al éxito”. Truman Capote.

Llegó el día en que aprobé. Me gusta ser crítico con las victorias al igual que no me afectan las derrotas... son ambas unas impostoras. No obstante, aprendo más de la derrotas.
He aprobado, bien, pero podría perfectamente haber suspendido. No soy mejor ni peor que nadie, sólo que además de lo trillado que lo tenía todo, se dieron los factores divinos necesarios para aprobar.

He sido muy extenso en contaros estas cosillas, solo espero que os sirva de faro de guía si estáis inmersos en una odisea como de la que acabo de salir.

Llegué a Ítaca, mi hogar... ;)


lunes, 1 de diciembre de 2014

Inmersa en el estudio.



Hola!

Para empezar quería pedir disculpas por la tardanza. Llevo diciéndome que debía escribir esta entrada desde hace semanas y lo he ido retrasando y retrasando y retrasando y retras... Sin tratar de justificarme, sí quería intentar explicar mi situación. La primera experiencia de cante sin esquema fue un absoluto desastre.

Ante tal tragedia, sólo quedaba una solución: encerrarme a estudiar como una auténtica animal. Tenía que conseguir sí o sí cantar sin ningún tipo de apoyo escrito. Era ya una cuestión de orgullo. Tras tres años de preparación realmente siento que debería estar preparada para cantar sin más pilar que mi memoria, que mis conocimientos. Este tiempo y todas estas horas invertidas, que son muchas, deberían proporcionarme  la seguridad necesaria para no titubear y para evitar ponerme a temblar ante el programa como un chiquillo en el Tren de la Bruja.

En resumen, desde el día D de Desastre, me prometí que tenía que ser capaz de hacerlo y para ello no quedaba otra que encerrarme, que fijar mi mente en el objetivo y dejar el margen todo lo accesorio. El resultado ha sido una buena racha de estudio y.... Un abandono claro de todo lo demás, incluido el blog. Cuando tocaba estudiar estudiaba; cuando tocaba día libre, disfrutaba sin hablar ni una pizquita de la oposición. Era un completo tabú.

No sé si os pasará, pero cuando estoy pasando una buena etapa opositoril es como entrar en un ciclo en que solamente existe una semana, la que justamente estás viviendo, que va de cante a cante y comprende tres estados: ronda de estudio, cante y día libre. VUELTA A EMPEZAR: ronda de estudio, cante y día libre. VUELTA A EMPEZAR. Así sucesivamente Cada cante, una oportunidad. Cada semana, un reto. Te conviertes en una especie de máquina pequeñita que avanza lentamente, pero avanza al fin y al cabo.

Y así llevo desde entonces, intentando lograr superar este bache, porque como bien dice el refranero“si no te gusta lo que cosechas tendrás que cambiar lo que siembras”, “para lograr algo que nunca has conseguido, debes hacer algo que nunca hiciste” y porque, hablando claro, “el que quiera peces, que se moje el culo”.


Lo dicho, siento haber tardado tanto en volver a escribir. Tengo la intención de  mantener cierta continuidad en el blog así que si queréis... ¡Ya sabéis dónde encontrarme! :)

Un abrazo muy fuerte y ánimo a todos con esta nueva ronda de estudio.



jueves, 30 de octubre de 2014

A volar se ha dicho.




Tengo que confesar... Que tengo una absoluta DEPENDENCIA al esquemita previo al cante. Llámese esquemita a las anotaciones previas al cante que haces con objeto de estructurar debidamente un tema del programa o ilustrarlo si alguna parte del mismo se te complica especialmente para una mejor exposición de éste. Pues eso, si no lo tengo delante o si lo he hecho de una manera más imperfecta o imprecisa comienzan a surgir síntomas de nerviosismo. Los conozco bien: mis manos empiezan a sudar, mi mirada se torna huidiza, mi voz suena mucho más tímida y me interrumpo con alguna que otra vacilación sin ser muy consciente de que todo ello lo transmito (y da una imagen pésima). En definitiva,  me siento más insegura y, aunque se supone que debería dominarlo sin necesidad de anotaciones, el cante empeora sin lugar a dudas de una manera muy evidente.

 Frankie, que es un tipo muy duro (y muy listo) se ha percatado de ello, cuando me da menos tiempo de la cuenta para hacer el dichoso esquema… La calidad del cante decae. Por eso, desde hace bastante tiempo anda presionándome para abandonar esta fea costumbre y cantar  “a pelo”. Yo, muy remolona (y bastante listilla también) me he venido escaqueando como buenamente podía con excusas que no me hacían ningún bien del estilo: “bueno, si justo antes del test empezamos con experimentos seguro que bajo el número de temas”;  “hombre Frankie, antes del oral no estamos para cambios”; “pero ¿cómo vas a hacerme pasar por esos padecimientos en verano?”. Tras todo ese proceso de remoloneo, Frankie se ha cansado y ha dado un golpe de autoridad al asunto: “CARPERISTA, SE ACABÓ EL ESQUEMA”.


Sus razones son claras: no puedes depender del esquema porque no sabes las circunstancias de tu examen el día en que te examines; igual el tribunal entra en la sala unos minutos antes y falta completar un tema de penal (¡¡Sorpresaaa!!);  o te tocan varios temas muy largos y no te da tiempo a hacerlos todos en condiciones. ¿Qué haces ahí? ¿te cargas todo el esfuerzo por una dependencia sin sentido? De este modo, según su teoría, con tu cabeza y todo lo que almacenes en ella  te sobra y te basta (siempre que lo lleves suficientemente machacado y requetesabido). Sin embargo, para llegar a ese punto en el que con sólo decirte: “Tema 68 de civil” empiezas a cantar como un iluminado y como los ángeles de bien hace falta practicar (y mucho).

En resumen, desde ya me toca cantar únicamente con mis conocimientos y el programa del BOE frente a mi. Ni más, ni menos. Así en frío únicamente puedo decir que me da un pavor terrible. ¡Con lo cómoda que estaba con el esquemita a un palmo de mis narices! Pero también creo que el sitio donde puedes fallar es con el prepa, ahí estás para resbalar, para cometer todos los fallos del mundo y… Para  APRENDER de todos esos errores evitando que se conviertan en taras. Así, cuando llegue el momento, cuando te toque desfilar en el Alto tribunal, estarás preparado para superar los obstáculos y pasar con nota.


Comienza una nueva era en la opo, un escalón más de dificultad y tengo muchísimas ganas de poder con ello. ¡Os informaré! :) Por cierto, el objetivo de las cero quejas no va muy allá, como máximo llevo 3 días seguidos sin quejarme. Cuando creo que va rodado, ¡ZAS! Se me escapa alguna y... Vuelta a empezar la cuenta atrás. ¡Nunca habría pensado que era tan quejica! jajaja

Para finalizar y de regalito, para todos los que estáis como yo, con nuevos retos en la opo o en la vida y para animarnos a creer en nosotros mismos, os dejo dos regalitos de motivación: un cuento y una frase. Ahí van:




“Había una vez un Rey de una importante comarca que se sentía muy decepcionado porque el sultán de la comarca vecina le había regalado una hermosa águila y a pesar de todo el poder que tenía el rey, no podía lograr que la hermosa ave pudiera volar.

Ya había probado casi todo, la había criado con mucho esmero y cuidado para que no le faltara nada, su alimentación fue de lo mejor y estaba siempre al abrigo por las noches de toda tempestad. En verdad era la envidia de todas las aves de rapiña que había en palacio. A ella siempre se la veía esplendida descansando sobre una rama.

Día y noche en el mismo lugar. A pesar de todo, ésta hermosa águila crecida desde pequeña no podía volar. El rey llamó a los mejores adiestradores que con singulares pruebas hacían lo imposible para que el águila volara. Una y otra vez todo intento siempre terminaba en frustración.

Y así día tras día fueron pasando los adiestradores, y las esperanzas del rey comenzaron a decaer. Un día, cansado ya de contratar a los mejores adiestradores sin obtener ningún resultado, hizo un anuncio a todo el pueblo ofreciendo una recompensa a aquel que pudiera hacer que su magnífica ave volara.

A la mañana siguiente se levantó y cuál habrá sido su sorpresa al encontrar que su flamante águila finalmente estaba volando. Intrigado, quiso saber quién había sido el autor de semejante milagro. Así que hizo traer a la persona que había logrado lo que ni los mejores adiestradores habían podido.

Cuando llegó esta persona, el rey quedó por un momento sorprendido ya que era un simple campesino, que no parecía tener nada de extraordinario. Intrigado, el rey le preguntó cómo había hecho para lograr que su águila volara, a lo que el campesino le respondió: Yo simplemente le corté la rama.”

"Deja de pensar que no estás listo. Nadie se siente 100% listo cuando surge una oportunidad. Las oportunidades más grandes en la vida nos obligan a crecer más allá de nuestras zonas de confort, lo que significa que no nos sentiremos totalmente cómodos al principio."