miércoles, 23 de julio de 2014

A la caza del prepa.


Tomada la decisión de opositar, necesitas un guía, un gurú para ir sorteando obstáculos en la gymkana en la que te has metido. Este papel lo cubre el PREPA.

El prepa es esa persona, normalmente juez, fiscal o secretario judicial que, bien de un modo único (como preparador individual), bien de un modo conjunto (asociado con otros prepas individuales o formando una academia) se encarga de marcar el camino a seguir en la oposición a los pobres opositores que andamos más perdidos que Marco el día de la madre.

La elección de preparador es importante, pues es la persona que va a orientarte durante el camino de la oposición. Normalmente tienes conocimiento de la oferta de preparadores a través del boca a boca. Así encontré a "mi media naranja en la preparación". Mi preparador (a partir de ahora Frankie Dunn) tiene sus cosas buenas y sus cosas malas, como todo preparador que se precie. En lineas generales, estoy muy felíz de haberle encontrado aunque no deja de sorprenderme cada día. Es una caja de sorpresa que mezcla aspectos de estos tres sujetos: 

 Más duro que Clint Eastwood. El día que flojeo y toca presentarme ante él, arde Troya. Sin piedad. Si tiene que decir que no has hecho ni la mitad de lo que debías (y podías) o que lo que traes estudiado es una m***** lo dice sin pelos en la lengua. Sin vuelta atrás. Es un asco.Punto. Su frase típica sería: "el opositor no tiene derecho a ponerse enfermo. Eso se reserva para el que aprueba". Entiendo que lo dice porque no sufrimos enfermedades graves(en tal caso,toco madera, espero tenga su corazoncito jaja).



Mas sabio que el Maestro Yoda. Sabe más el diablo por viejo que por diablo.Frankie, con  montón de años de experiencia a sus espaldas, tiene un profundo sentido del bien y del mal y unos valores morales inquebrantables. Corrección, paciencia, esfuerzo y constancia son los pilares de su enseñanza. Dureza, autodisciplina y poca flexibilidad la base del método para con sus discípulos.Trata de inculcar una constante fuerza de voluntad a sus pupilos, en los que deposita su confianza. Otra frase mítica sería: "Hazlo o no lo hagas pero no lo intentes".Querer es poder y el esfuerzo, el primer escalón hacia el aprobado. 



Vanidoso como Julio. Que no se diga que ser un durezas y el más sabio del lugar es incompatible con tener clase. Se dice que lo cortés no quita lo valiente y Frankie es ante todo elegante. Sus pulcras camisas  nunca se arrugan, sus zapatos inmaculados brillan más que el sol, en sus gin tonics el hielo no se deshace y nunca jamás tendrás opostunidad de verle mal peinado. Imagen intachable. En la vida la disciplina comienza por uno mismo y el aspecto exterior es reflejo del mundo interno. "Mens sana in corpore sano" es uno de sus lemas y lo aplica diariamente practicando deporte como el que más. Mi prepa es un champion señores! ;)





COSAS QUE NO DEBE HACER UN PREPA
COSAS QUE DEBE HACER UN PREPA

- Dormirse cuando cantas/ no escuchar. Por ejemplo, no está bien ponerse a hablar por teléfono pasando de ti, ni ir al baño y dejarte más solo que la una entonando tus cánticos celestiales.


- Pasar de tu preparación. ( "Sí hijo, me parece muy bien que únicamente me traigas consti durante 8 meses, qué mas darán los otros 300 temas. Bien. Bien. Perfecto")




- No resolver tus dudas sobre algún tema.




- Fumar mientras cantas y expulsar toda la humareda sobre tu cara, intoxicándote, mientras mueres de calor en su habitáculo infame de desorden infernal.

  


 - No le importes ni lo más mínimo.




- Compararte reiteradamente con otros compis (no me importa si el de detrás es un zote, ya cogerá el ritmo (o igual no) pero en cualquier caso NO es asunto de los demás compañeros, bastante tendrá el pobre con lo suyo. Y viceversa).


- Llegar tarde, cambiar tus días de cante constantemente y la hora desorganizando tu día a día por regla general (que aunque no lo parezca tengo vida tras el canteee!!).


- Dejarte tirado el día del cante constantemente, o peor aún, largarse tooooodas las largas vacaciones (más aún, si tienes un examen tras las mismas) O peor aún, cobrarte el día (o meses) en los que te ha dejado tirado.



- Prestar atención al cante y corregir cuando proceda (contenido, erratas,  tiempos, postura corporal, volumen de voz, fluidez y rapidez expositiva,...)


 -Marcar un buen ritmo de trabajo y unas directrices mínimas, proponer un sistema de estudio que se acomode a tus capacidades, a ser posible, proporcionar un temario (el mío no lo hace, me remite a Carperi), o al menos, las actualizaciones (Ahí sí se porta :P) 


- Resolver tus dudas sobre el temario.¡Ojo! Que tampoco tiene obligación de hacer tus deberes.  No tengas jeta.


- Tener un lugar apropiado y acondicionado para un buen cante (luz, temperatura,…). No es necesario encontrarse en el Palacio de Versalles, hablo de un mínimo exigible de habitabilidad.


 - Escuche tus preocupaciones, animándote si estás muy tristón (No hace falta que seas un plasta indecente)



-Entender tus circunstancias y darte toda la caña posible de acuerdo con tus posibilidades.  Viene consistiendo en "apretar cuando flojeas y aflojar cuando te ve superado".




- Ser puntual y fiel a vuestras citas :P. al fin y al cabo, tú estás dando una prioridad absoluta a la opo. Por respeto a ti y a su trabajo debería cumplir lo pactado.


- No faltar al cante de manera reiterada. Puedo entender que a veces estés enfermo o tengas una urgencia ineludible que te impida, por causa mayor, acudir al cante pero que cada vez que tengas comidorra con tus compis de golf me abandones como un juguete roto o como una colilla sucia en el suelo me parece sin duda alguna un abuso.



VENTAJAS de tener prepa:  
*  Si tienes prepa no valen excusas, el día de cante es día de cante.  
*  Te somete a un control y ahí no vale engaño,por vergüenza te toca "dar el callo"
Puedes controlar tu nivel y mejora gracias a una persona con experiencia . 
*  Te obliga a salir del opozulo (Cómo me gusta el post-cante!:) ). 
*  Conoces a otros compis de fatigas .
*  Te obliga a  machacar ciertos temas que tienes "atravesados"
* Con su experiencia, trata de evitar que cometas los mismos errores que él mismo, o alguno de sus alumnos, han cometido en el pasado.  


ADVERTENCIAS
-         La elección de preparador es importante pero no irrevocable. Si no te convence tu preparador, puedes cambiarlo. Aprovecho para decir, que si bien hay preparadores que son verdaderos soletes (te escuchan, te animan y te dan una caña increíble cuando tienen que darla, además de ser eminencias en su trabajo,…) Hay otros que son una VERGÜENZA ABSOLUTA y únicamente te ven como su pasaje a las Maldivas en verano, el pago mensual de su segunda residencia vacacional o como la ortodoncia del niño. Si es el caso de tu preparador: HUYE!! Aún estás a tiempo! Jajaj 



-          Es vital que el prepa se tome en serio su trabajo. Las horas que deba atenderte debes ser lo más importante del mundo para él. Eso conlleva que te escuche los temas prestando atención, corrija erratas en la exposición y si ve que no tienes las cosas demasiado claras, igual explique las cosas con ejemplos prácticos para una mayor comprensión del temario.



-          El preparador es importante pero el determinante es el opositor. El prepa NO puede estudiar por ti. Por mucho que él sea un crack, si te pasas el día tirado a la bartola sin dar ni chapa… Poco va a poder hacer el día del examen por ti. Ponte las pilas!!


-          Advertencia!! El prepa NO es un animador infantil. De divertirte, se encargarán tus amigos y familia, si es que son muy graciosos. El cante no es una juerga! Es el día en el que rindes cuentas del esfuerzo de varias jornadas de estudio profesional. Es positivo tener buen rollo con el prepa e incluso, según los casos, cierto grado de confianza, conoceros y compartir ciertas cosas de vuestra vida pero siempre guardando un respeto para que, por ejemplo, si llevas dos temas porque no has hecho "ni el huevo” se te caiga la cara de vergüenza al contarlo. Si le pierdes el respeto al final te acomodas demasiado y total... ¡Si somos amigos!  ¡Seguro que lo entenderá!



-          El preparador propone pero el opositor dispone. Esto significa que el prepa puede marcar el ritmo, pero si realmente ( y sin autoengaños) no das más de ti mismo e incumples reiteradamente el plan marcado debes bajar el ritmo. Igualmente, si te ha marcado un ritmo bajo para ti y estás rascándote todo el día la panza como un campeón, cuando deberías estar estudiando como un animal… Es hora de subir temas amigo!!!

sábado, 5 de julio de 2014

La importancia de la voluntad, de Enrique Rojas



Hola!
Hoy quiero hacer un corta y pega de un texto que leí hace tiempo y me resultó muy motivante. ¡Espero que os guste!:)

"La voluntad es la clave para conseguir lo que uno se ha propuesto. Es la joya de la corona de la conducta. El que tiene educada la voluntad verá que sus sueños se irán convirtiendo en realidad.

La voluntad y la inteligencia forman un dúo decisivo en la geografía de la persona. A ellas se une otra pieza decisiva de nuestra psicología: la afectividad. Afectividad, inteligencia y voluntad constituyen un tríptico esencial que nos dirige hacia lo mejor.

¿Qué es la voluntad, en qué consiste, cuáles son los principales ingredientes que se hospedan en su interior? La voluntad es la capacidad para ponerse uno objetivos concretos y luchar hasta irlos alcanzando. Está claro que no es algo genético, sino adquirido. La psicología conductista la define así: capacidad para aplazar la recompensa. Es decir, para ir trabajando y fortaleciendo la voluntad es muy importante no buscar resultados inmediatos sino mediatos, sacrificar lo cercano por lo lejano. En esa travesía se encierra un principio que me parece muy importante: saber esperar y saber continuar.

Etimológicamente la palabra voluntad procede del latín voluntas, -tatis, que significa querer. Hay una distinción muy interesante si nos vamos a los matices. Desear es pretender algo de forma pasajera, momentánea, esporádica, sin continuidad, es algo que asoma en el escenario de los intereses y luego se difumina. Por el contrario, querer es determinación, propósito firme, decisión sólida, es haber tomado la resolución de conseguir algo y entregarse a esa tarea. El inmaduro va detrás de los deseos según van apareciendo y luego los va desechando. El que tiene madurez quiere algo con fundamento y precisión, lo califica, lo precisa, delimita su campo y se lanza con todas sus fuerzas en esa dirección evitando la dispersión, poniendo a la voluntad por delante, para que tire en ese sentido. El deseo es más emocional, el querer pertenece al patrimonio de la voluntad. Dicho de forma más rotunda: voluntad es determinación.
Toda educación empieza y termina por la voluntad.

La voluntad es firmeza en los propósitos, solidez en los planes a llevar hacia delante, ánimo ante las dificultades. Todo lo grande es hijo del esfuerzo y la renuncia. Quien tiene educada la voluntad es más libre y puede llevar su vida hacia donde quiera. Cuando la voluntad se ha ido formando a base de ejercicios continuos, está siempre dispuesta a vencerse, a ceder, a dominarse, a buscar lo mejor. No eres más libre cuando haces lo que te apetece, sino cuando eliges aquello que te hace más persona. Aspirar a lo mejor y tener visión de futuro.

Quiero diseñar un decálogo sobre cómo fomentar la voluntad, una manera de atornillar un tema tan rico, complejo e importante como éste.

1. La voluntad necesita un aprendizaje gradual, que se consigue con la repetición de actos en donde uno se vence y lucha y cae y se levanta y vuelve a empezar. Esto tiene un nombre: hábito. Es necesario ir adquiriendo hábitos positivos de voluntad, la frecuencia y regularidad de un comportamiento positivo.

2. Para tener voluntad hay que empezar a negarse y/o vencerse en estímulos e inclinaciones inmediatas. Esto es realmente difícil en los comienzos. Toda educación de la voluntad tiene un trasfondo ascético, esforzado, costoso.

3. Cualquier avance en la volunta se hace más fácil si hay motivación. Estar motivado es tener el arco tenso para apuntar al mejor blanco. El ejercicio de tiro con arco en nuestros objetivos se estira más gracias a los contenidos que lo motivan. ¡Lo que estudia una persona que prepara oposiciones para llegar a sacarlas! ¡A lo que es capaz de renunciar en cuanto al placer de comer una persona que está motivada para adelgazar! El que sabe lo que quiere tiene la voluntad preparada para la lucha.

4. Es fundamental tener objetivos claros, precisos, bien delimitados, medibles y además estables. Cuando esto es así y se pone el esfuerzo por ir hacia delante, los resultados positivos estarán a la vuelta de la esquina. La cabeza no tolera la dispersión de aquello que pretendemos conseguir. Ni tampoco querer abarcar más de lo que uno realmente puede. Aprender a renunciar es sabiduría y paz interior.

5. Toda educación de la voluntad tiene un fondo austero, sobrio y costoso especialmente cuando se está comenzando. Los ríos desbordados y caudalosos de la juventud deben ser conducidos por un cauce que disciplina los impulsos y agavilla su volumen. Ahí tienen su puesto los padres por un lado y los educadores, por otro. Las grandes ambiciones, las mejores aventuras brotan de un pequeño riachuelo que crece poco a poco descendiendo la montaña y que se hace ancho y crecido en el valle.

6. A medida que uno tiene más voluntad se gobierna mejor y no se deja llevar por el estímulo inmediato. Tener voluntad es patrocinar la alegría. El dominio de uno mismo es uno de los retos más nobles y que nos elevan por encima de las circunstancias. Se consigue así una segunda naturaleza. Uno no hace lo que le apetece, ni lo más fácil, ni escoge el camino más blando, sino que se dirige hacia lo excelente. Es la aristocracia de la conducta.

7. Una persona con voluntad se da cuenta de lo importante que es el orden. El orden empieza en la cabeza: el que no sabe lo que quiere no puede ser feliz. Orden en nuestra habitación, despacho o lugar donde funcionamos. Orden en los horarios. Orden en no querer ser salsa de muchos guisos, ni estar desparramado en demasiados asuntos. No olvidar esto: ordenar es tirar lo que sobra y no sirve; en la duda, tirar.

8. Una persona con voluntad alcanza lo que se ha propuesto si es constante. Esto significa tenacidad, insistencia, perseverar, no darse por vencido cuando las cosas empiezan a costar, empeño, tesón férreo. Es la política de los pequeños vencimientos. De ese modo podemos decir que somos enanos a hombros de los gigantes.

9. Una buena y adecuada educación de la voluntad es un indicador de madurez de la personalidad. No hay que olvidar que cualquier avance de la voluntad se acrecienta con su uso y se hace más eficaz a medida que se incorpora con firmeza a la ingeniería de la conducta. Una persona con voluntad llega en la vida más lejos que una persona inteligente. Y al revés, una persona sin voluntad está siempre a merced de sus caprichos, traído y llevado y tiranizado por la filosofía del me apetece.

10. La educación de la voluntad no se termina nunca. Lo que quiere decir que el ser humano es siempre una sinfonía inacabada. Cuando el tiempo se pose amarillo sobre nuestras fotografías, que podamos decir: confieso que he intentado sacar lo mejor de mí mismo, a pesar de los pesares. Intentar hacer de la vida personal una pequeña obra de arte, cada uno según sus capacidades y exigencias. Trabajo de artesanía psicológica.

Termino. Nihil difficile volenti, leí en una casa italiana en el frontispicio de su entrada: nada es difícil si hay voluntad. Buena parte del éxito o del fracaso en la vida personal dependen de la educación de la voluntad."

La condición de opositor.



 Hola!

Una vez has tomado la decisión de ser juez, empiezas a investigar cuáles son los pasos a seguir para conseguirlo y, de este modo, te topas con el primer obstáculo: la oposición. Sí, ser juez, es un trabajo apetecible para muchos y el trabajo de sus sueños para otros tantos, pero las plazas se venden caras y para poder conseguirlo vas a tener que ir sorteando obstáculo tras obstáculo con constancia, resistencia y tesón como si de un asalto al castillo se tratare. 



Hoy quería hablar precisamente de eso, de la condición de opositor y de lo que supone para mi.  Voy a comentarlo, por tanto, desde mi propia perspectiva y vivencia personal (y, por ende, subjetiva). No pretendo entrar en explicaciones acerca del proceso selectivo, creo que hay compis que en sus blogs lo han explicado divinamente. Aquí os dejo de todos modos el enlace de judicatura101 sobre el tema, creo que está perfectamente detallado y, sinceramente, poco cabe añadir a una explicación tan completa: http://judicatura101.blogspot.com.es/search/label/Informaci%C3%B3n%20general. Lo que me propongo es exponer, qué es para mi ser opositor. Ahí va.



Para mi, un opositor es una persona que, durante un periodo de tiempo, de un modo libre y voluntario, decide invertir unas horas al día en exclusiva a adquirir ciertos conocimientos y facultades necesarias para poder superar unas pruebas de selección que le permitirán el acceso a un empleo.



Lo primero que quiero destacar es que se trata de una decisión, de una elección personal a la que nadie debe ni puede obligarte. Tú mismo eres quien decide estar metido en esto y tú eres quien sopesa ventajas e inconvenientes para seguir invirtiendo tiempo cada día en el objetivo que te has propuesto. Cierto es que en los últimos tiempos conseguir una plaza se asemeja más a utopía que a realidad; cierto es que el camino parece ser cada vez  más duro; cierto es que no sacan plazas, que cuando salen son escasas, que hay muchos aspirantes y están cada vez más preparados; cierto es que, en ocasiones, el proceso parece una chapuza (y de las gordas). Pese a todo ello, la decisión sigue siendo tuya. Tú eres quien debe decidir qué es lo que está dispuesto a sacrificar por su objetivo y en qué medida. Sólo tú y nadie más.

En segundo lugar, creo que se trata de una decisión temporal. Creo que la oposición es un medio y no un fin per se. El objetivo es conseguir tu plaza (de juez o de fiscal en su caso) y para ello tienes que pasar el periodo intermedio de la oposición y superar el examen de turno. No creo que nadie quiera vivir eternamente siendo opositor, sumido en una rutina en que pasan horas, días, meses y años y tú sigues inmerso en el opozulo o biblioteca  viendo la vida pasar mientras  sigues memorizando y memorizando y memorizando y memorizando…  En un ciclo sin fin (bueno, igual hay algún caso de opositores que aman su estudio diario y desean alargarlo hasta el infinito y más allá, nunca se sabe jejej. Definitivamente, no es mi caso :P). El fin es la plaza y el medio la oposición. Mi prepa, que es un tipo muy duro, suele decir que “la oposición es una enfermedad que es mejor pasar lo más rápido posible” y, sinceramente, no puedo estar más de acuerdo con él.


En tercer lugar la oposición implica invertir cada día, en exclusiva, unas horas para adquirir esos conocimientos que te permitirán superar la fatídica prueba del examen. Cuando digo en exclusiva es en exclusiva. Cada cual invertirá más o menos horas diarias según sus posibilidades personales (pues no están en la misma situación aquellos que opositan y trabajan o aquellos que opositan y  tienen que cuidar a su familia que aquellos afortunados que únicamente nos dedicamos a estudiar, que no es poco) pero las horas que decidas y puedas invertir en ello  deben ser dedicadas en exclusiva al estudio. No vale estar a medio gas. ¿Decides dedicar 10 horas limpias cada día? ¿Decides dedicar 4? Pues esas horas diarias (10, 8, 6, 4, las que tú quieras) son de estudio y son sagradas. Se invierten en memorizar, repetir y repetir y cantar y seguir repitiendo, cada cual con su método, pero en nada más que estudiar. Los problemas personales, los planes, los recuerdos divertidos, la planificación, las distracciones en general,... Deberían quedar al margen. No somos robots y es muy complicado. Personalmente tiendo a distraerme con una mosca pero creo que es lo que se debe intentar, aunque en muchas ocasiones no lo consigamos.

En relación con lo anterior, creo que en la oposición hay que respetar los tiempos. Tiempo de estudio es de estudio y tiempo de ocio es de ocio. Indiscutible e innegociable.  El descanso es necesario para el estudio siempre que se haga en su justa medida y con mesura. El tiempo de ocio te permite desconectar, olvidarte de la presión y coger el estudio con fuerzas. Por ello es muy importante respetarlo e intentar, en lo posible, seguir en el tiempo de ocio con tu "vida anterior", quedar con tus amigos, compartir tiempo de calidad con tu familia, ver una peli o una serie que te guste, hacer deporte, disfrutar con tus hobbies,… La organización es básica. No voy a entretenerme más en ello. La organización merece un post aparte. ;)


Va pasando tiempo, vas sumando horas invertidas y, fruto de todo ese sacrificio constante, vas adquiriendo ciertas facultades, conocimientos y aptitudes que, se supone, van a posibilitarte la consecución de la muy ansiada plaza. El esfuerzo, los hábitos y la constancia son instrumentos básicos a la hora de adquirir habilidades que te permitan afrontar con ciertas garantías la prueba de que se trate. El temario puede ser tu aliado o tu enemigo según lo domines o seas dominado por él. Para ello debes domesticarlo cada día para poder llevarlo de acompañante al examen como un lindo gatito que te ayude a superar el obstáculo final (y no como un tigre a tu vera que, a la mínima de cambio, te suelte un zarpazo).  


El día que no te domine el temario, sino que tú controles el mismo te será indiferente lo que haga el de al lado. De poco te va a servir que el compi que se examina justo antes que tú falle en la primera ficha si al ver las servidumbres legales sales huyendo del tribunal como alma que lleva el diablo. Lo que hagan los demás es un factor que no depende de ti y va a causarte un gran desgaste psicológico si entras en la psicosis de “qué-hace-el-de-al-lado”. Hay gente brillantísima y muy muy preparada y un número escasísimo de plazas pero, aún así, es un factor ajeno y de nada sirve preocuparse por ello. Esos compis, seguramente, han estado luchando como unos leones y han conseguido ese nivel día a día, enfrentándose a cada artículo. Céntrate en tus posibilidades, en lo que depende de ti, en tu mejora diaria. Invierte en tus virtudes y pule tus defectos. Explota y luce tus opciones al máximo. El día D unicamente vas a estar tú (acompañado de tu confianza, tu seguridad,  tus conocimientos, producto del trabajo de años y tus ganas de luchar) contra el tribunal. Te lo sabes, no dudas, no hay margen de error y lo vas a conseguir. Qué SÍ!! :):)