sábado, 13 de septiembre de 2014

La carrera del Erizo.


Esta semana han comenzado a examinar a esos compis que han conseguido pasar los dos primeros exámenes de la oposición. Desde aquí, quería enviaros todo el ánimo del mundo para afrontar la recta final. ¡¡Ya no os queda nada amigos!! Estáis a un pasito de conseguir vuestro sueño y de pasar al otro lado. ¡Qué deciros! que sois unos valientes y que lo hecho hasta ahora (todos los días de estudio, todas las horas invertidas, todas las renuncias diarias,...) habla por sí sólo. Es motivo de orgullo sin discusión. Ya sólo os queda poner la guinda al pastel y pasaréis de rozar con la punta de los dedos ese sueño que parecía tan lejano a hacerlo vuestro por completo. ¡¡Mucho ánimo y mucha, muchísima fuerza para afrontar el reto final de esta etapa!! PODÉIS CON ELLO.





"Era una autovía aburridísima, desierta, sin árboles ni bares para espabilarse tomando un café; una de esas carreteras donde la aguja se queda clavada en los ciento veinte kilómetros por hora mientras entornas los ojos de tedio y sueño [...]

El caso es que iba el arriba firmante,  por una de esas carreteras malditas, y de pronto me encontré con el erizo. Ignoro cuál es la velocidad de crucero de un erizo adulto, pero les aseguro que aquél cortaba el asfalto de derecha a izquierda a toda leche. Hice un movimiento con el volante, intentando no pasarle por encima, y cuando miré al costado izquierdo vi que el muchacho seguía su afanosa carrera hasta la protección de la cuneta, tiquitiquití, con la misma desesperada rapidez. Por un momento imaginé su punto de vista: a ras del suelo, acojonado, teniendo ante sí la extensión negra del asfalto, equivalente para nosotros a la anchura de un campo de fútbol, una raya blanca en medio y, a intervalos, una especie de truenos violentos y mortíferos que pasan como exhalaciones infernales. […] Habría querido detener el coche y volver atrás para socorrer al bicho en su peligrosa aventura -aún le quedaba la carretera del otro lado para estar a salvo-, pero no era cuestión de ponerse a maniobrar en la autovía. De modo que seguí adelante, echando un vistazo por el retrovisor hasta que perdí de vista el pequeño y veloz puntito que se la jugaba con un par de huevos, tiquitiquití, a cara o cruz, en vez de quedarse en la cuneta, a salvo.

Que llegues, le deseé. Que alcances el campo al otro lado, pequeño y valiente Erinaceus, allí donde te esperan insectos sabrosos, o lo que diablos comáis los de tu especie; y tal vez también una eriza impresionante, acogedora y tibia, mamífera como tú -incluso muy mamífera- que se abra de púas y te haga olvidar los sinsabores de la vida y te llene la madriguera de ericitos corajudos como su papi, capaces de cruzar a puro huevo las carreteras que los estúpidos hombres ponemos en vuestro camino. Sin duda ignoras, chaval, que no estás tan solo como crees estar; porque todas las carreteras y todos los rincones de todo el mundo están llenos de otros pequeñajos como tú: anónimos camaradas que corren el mismo albur, quedan despanzurrados o sobreviven, porque no se resignaron a quedarse agazapados viéndolas venir; porque salieron a cazar para su gente, o simplemente a pelear con la vida. Supongo que ahí, en mitad de ese asfalto negro e interminable como la muerte, sudoroso en tu carrera a todo o nada, te sientes miserable y vulnerable. Ojalá supieras que alguien -uno de esos hombres estúpidos que cortan árboles y construyen trampas mortales- presenció tu minúscula epopeya, y deseó que llegaras sano y salvo al otro lado."

Suerte y ¡al toro!









2 comentarios:

  1. Una historia muy inspiradora!! :) Al final estamos menos solos de lo que pensamos. Quería agradecerte tus palabras de ánimo y tu ofrecimiento desinteresado para que cuente contigo. De verdad ha significado mucho mucho mucho para mi.

    Siempre me pasa que cuando la gente dice que ha perdido la fe en la humanidad, me da rabia porque yo creo en ella. Pero siempre me queda ese poso de "a ver si voy a ser una inocetona que sigue creyendo por no querer ver la realidad" pero personas como tu me hacen reafirmarme en que aún queda gente genial.

    Muchas gracias! ánimo con la semana! Un beso!

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    1. Hola Luchadora!! :) De nada, ya sabes que si necesitas algo-te apetece hablar... estoy a tu disposición!

      Hay momentos en esto en que la soledad, la incertidumbre,...Pesan demasiado y, por experiencia propia, sé que ahí cualquier detallito vale millones, te eleva el ánimo.

      Muchas gracias por tu comentario (me voy a ruborizar jajaj) y por ser tan sincera en tus entradas. Un abrazo fuerte! :)

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