martes, 14 de abril de 2015

Test. C'est fini.



¡Ya está! Ya pasó. Para bien o para mal ya está hecho. No quería dejar de contaros cómo ha sido la experiencia, así que aquí va: TEST 2015. 


PRE: Como siempre, apuré hasta el último minuto para estudiar. No sé si será algo masoquista pero me gusta seguir estudiando antes del examen, me da  cierta tranquilidad. Después de tantos años conmigo misma sé que si  no estoy ocupada (haciendo algún descanso, al meterme en la cama, en general cuando dejo mi mente inactiva…) empiezan los nervios. Sin embargo, si estoy concentrada, estudiando bajo la presión del examen inminente, no me da tiempo a pensar en nada más. Así que, hasta que pude, seguí aferrada a los apuntes y evité, dentro de lo posible, empezar a hacer especulaciones del tipo: “¿y si va mal?”, “¿y si no apruebo?” “y si saco puntos negativos en el examen?”,… De todos modos, dejé el repaso de última hora reservado a temas que tengo muuuuy trillados, asegurándome que el repaso fuese rápido y bien para evitar miedo y ansiedad autoinfundados. De ese modo, siento cierta seguridad: “venga, te lo sabes, tiene que ir bien, has estudiado mucho”. 

Doy mucha importancia a la “alimentación del cerebro”: kilos de nueces, montones de plátanos, mucho pescado azul, docenas de huevos, cantidades ingentes de chocolate (ñaaammm) y litros y litros de café y té (sí, soy la loca de la cafeína jajaja). El día antes del examen no iba a ser menos, así que arrasé con las reservas de nueces del mundo e hice una cena ligera pero muy energética para estar al 120% en el examen. 

No hago test, no porque crea que no sea importante, sino porque nunca tengo tiempo suficiente y suelo optar por estudiar artículos y más artículos. No sé si será bueno o malo pero creo que, para mí, es más productivo. Igual es un suicidio opositoril pero es cuestión de economía temporal y me parece siempre más urgente memorizar que practicar. El año pasado me salió bien la jugada. A ver éste :S .

Creo que controlé bastante bien los nervios ese día, el trabajo de autocontrol para evitar la ansiedad durante todo este tiempo va dando sus frutos (¡Por fin! ¡Ya era hora! Jajajaja) aunque no pude evitar un par de gruñidos cuando algún miembro de mi familia se acercaba a mi espacio vital para “ver si seguía viva”. ¡Espero salir sin taras de la oposición! Una siempre tiene sus dudas. 

Ya el mismo día del examen abrí los ojos como un búho a las 6:00. Mira que quería dormir más horas para llegar despejada. Mira que no había puesto despertador hasta tarde a propósito. Pues nada, no hubo manera. Los ojos abiertos como platos a la misma hora de siempre. Mirando el techo y sin saber qué hacer. Los periodos de espera me ponen muy nerviosa,  dan margen a mi imaginación para empezar a elucubrar con hipótesis horribles, dan rienda suelta a lo más negativo de mi ser. Como esto ya me lo conozco (muy previsora) me había provisto de mi buen Código Penal a modo  de libro ligero de mesilla. Matadme tras leer esto, por favor. Estuve leyendo un ratito para hacer tiempo la Parte General “No hay pena que 100 años dure y demás”. No me puse con nada complicado porque quería evitar hacerme un lío de última hora con plazos, requisitos y demás. Solamente atenuantes, agravantes, tentativa,… Cosas que llevaba machacadas pero me mantenían ocupada para evitar pensar de más en ideas que no llevan a parte alguna más que al autoboicot. 

Después de leer un ratito, aproveché para ducharme, ponerme ropita cómoda y mona para el examen y desayunar: tostadita de jamón con aceite de oliva y un buen café. ¡Al lío!


DURANTE: No llegué prontísimo a la sede del examen porque no me gusta esperar. Siento ser repetitiva, pero de verdad, llevo muy mal los “periodos vacíos”, necesito estar ocupada cuando estoy nerviosa y estar rodeada de una multitud de personas con el mismo nivel de nerviosismo en el cuerpo no me ayuda nada. Un poquito de antelación basta. 

Empezaron a  “pasar lista” a las 10, dabas tu DNI, te sentabas en el sitio asignado y volvías a esperar. A algunos compañeros ya los conocía de vista de otros años y ese ratito estuvimos charlando. Afortunadamente, pasó todo muy deprisa y en nada llegaron las once. Momento en que te daban tu examen, leían las instrucciones y te permitían abrirlo para proceder a contestar.

Cada cual tendrá su método o manías para hacer los exámenes. El que le dé más seguridad o crea más conveniente. Yo lo hice así: 

 - Las preguntas las respondí por orden estricto: primero constitucional, después civil, penal concluyendo con los procesales.

- Decidí asignar un tiempo a cada bloque de 10 preguntas y las intenté dejar totalmente resueltas en la hoja de las preguntas, sin pasarlas a la plantilla. 10-12 minutos para cada bloque. Así controlaba el tiempo total. Con las prisas siempre tiendo a ponerme nerviosa y a hacer tonterías. Controlando el tiempo lo evitaba en cierto modo.  Dejé  unos 30 minutos de reserva para el final.

- Dentro de cada bloque, en cada pregunta, leía el enunciado hacía una especie de “verdadero/ falso” con cada una de las opciones. Había preguntas que no sabía con seguridad cuál era la correcta pero sí sabía con certeza que las demás opciones eran falsas, por descarte quedaba una.

- Dudando entre dos aposté por arriesgar porque la nota de corte con tan pocas plazas me la temía bastante alta. Supongo que si el corte fuese más bajo como en años de bonanza no arriesgaría pero visto lo visto…

- Cuando terminé de contestar cada bloque, tenía por delante unos 35 minutos de reserva. Volví al principio del examen y una por una, releí el enunciado de la pregunta con la respuesta que había marcado. Si no veía fallos iba marcando por orden las respuestas en la plantilla.


- Finalizada la “operación plantilla” comprobé varias muchas infinidad de veces no haber metido la gamba pasando las respuestas. Es fácil fastidiarla por prisas o nerviosismo y desde luego NO quería estropear todo un año por eso (en serio, es un miedo que me persigue, eso y que se estropee el cronómetro en pleno oral).


- Entregué.


- ¡¡¡Libre por fin!!! :) 


POST: A la salida encontré otros compis y casi todo el mundo salía con mejores sensaciones que el año pasado, lo que me hace temer una nota de corte bastante más elevada. No sé qué pensar la verdad, no sé si son impresiones mías o no. De todas formas espero que no sea altísima :S. Hasta que no salga el corte y me vea en la lista de aprobados no creo que desaparezca ni la intriga, ni la presión, ni la impaciencia. Y ya sabemos que la diferencia entre el APTO o NO APTO la ponen las 800-900 personas con nota más elevada en el examen. Veremos lo que pasa… ¡¡Cruzad los dedos por favor!! 



¡Os mando mucho ánimo a todos con la espera!


4 comentarios:

  1. Ánimo y muchisima suerte¡¡¡....

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  2. ¡Bueníiisimas notícias, Carperista!! Como dices... con toda la prudencia... pero me da que no te vas a librar de la próxima batalla ;)

    Muchas gracias, como siempre, por compartir tu experiencia con tanto detalle y sinceridad. Nos viene muy bien a quienes también nos tenemos que enfrentar a ello.
    Por cierto, cuando acabe todo tendrás que explicar ese trabajo de autocontrol que tan bien dices que te ha ido. :))

    ¡Venga Carperista, sigue el camino con mucho ánimo!

    ¡¡Muuuucha fuerza y un abrazo enorme!!

    Anónimo

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    Respuestas
    1. ¡Hola Anónimo!

      Ya no sé qué pensar... Parece que el nivel este año está por las nubes y no sé si habré llegado al nivel. ¡Ojalá! Ahora ya la suerte está echada...

      ¡Olvida lo que dije sobre las técnicas de autocontrol! Jajaja Ayer por la tarde perdí (interiormente) la calma, era un manojito de nervios jajaja Basta que diga que lo tengo bajo control para que el corazón empiece a bombear a mil por hora! jajajaja

      Me alegra mucho que lo que escribo le sirva de algo a alguien.

      Muchas, muchísimas gracias por estar ahí siempre!! :)

      Un abrazo fuerte,

      Carperista.

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