jueves, 18 de junio de 2015

Just keep swimming.



Hoy tengo uno de esos días en que me necesito un poco de apoyo pero no sé muy bien de quién. Es raro, estoy rodeada de gente que me quiere y me siento muy apoyada en esto de la oposición. Sinceramente, creo que soy una afortunada en ese aspecto. Sin embargo, según qué momentos, me siento un poco sola. Al final, por mucho que te quieran los que te rodean, por mucho que hagan esfuerzos para hacerte el proceso más llevadero, por mucho que se amolden a tus horarios para no perturbar, por mucho que intentan hacer tu vida más sencilla; el camino es solitario, el campo de batalla es la mesa repleta de apuntes y el enemigo no eres otro que tú mismo guerreando contra tu propia mente.

He estado a punto de coger el teléfono y llamar a mis amigas profanas para dar una vuelta pero antes de hacerlo me ha entrado una pereza horrible. No sé, hoy no me apetece levantar la vista de mi ombligo y relativizar, ver que hay mucho más allá. El hecho de estar  asintiendo mientras escucho como una autómata sin tener muchas ganas de aportar nada a la conversación suponía en mi mente toda una odisea. Visto lo visto, he desistido de hacerlo. Luego he estado tentada a acercarme a tomar algo  con unos amigos opositores que habían quedado a tomar algo pero, para qué os lo voy a negar, no me apetecía nada tampoco acabar hablando de la oposición así que, muy amablemente, eso sí, he declinado la oferta.

Cuando estás tan apática supongo que no te apetece mucho hacer nada. Me conformaba con estar acurrucadita en el sofá, hecha una bolita, con una manta y algo rico de beber entre las manos, en silencio, sin hablar nada de nada, sin preocupaciones ni pensamientos obligacionistas. Solamente disfrutando, desconectada y en paz. Pero resulta que la paz interior es eso, interior, y si no te lo proporcionas tú, difícilmente va a caerte del cielo.

Además, tengo taaantas cosas que hacer, tantos artículos desbaratados, tantos temas con alfileres,… Todo está patas arriba y con esta carga sobre la espalda no me veo capaz de socializar libre de remordimientos.

Cuando llevas tiempo en esto de la oposición, te vas dando cuenta de que el mundo sigue girando sin ti. Has elegido una reclusión voluntaria (y esperemos que temporal, a ser posible breve, por favor) pero los días van pasando, y los meses, y los años,… Y tú sigues metido en tu burbuja, en la que lees primer párrafo, repites primer párrafo, lees segundo párrafo, repites primer y segundo párrafo, lees tercer párrafo, repites primer, segundo y tercer párrafo, lees cuarto párrafo,… Y el sol sale y se vuelve a poner, y el tiempo pasa, y la vida de los que te rodean va evolucionando, y tú, sin embargo, sigues en tu burbuja de repetición.

No sé, que hoy estaba de bajón y aunque sé que no debía estar quejándome (con lo bien que iba con el contador de las cero quejas ya lo he vuelto a fastidiar jajaja) al final necesitaba desahogarme y soltar todo esto que llevo dentro. ¡Muchas gracias a todos esos valientes que habéis seguido leyendo hasta aquí! :)

Bueno, voy a comer algo y a ponerme a estudiar. Cumpliendo el programa, ¡seguro que levanto el ánimo!

Hace tiempo leí este párrafo en el blog de Mery (los censos son las momias del derecho) y me ha recordado a cómo me siento hoy… Lo comparto por si a alguno le ha pasado alguna vez, así vemos que al final estamos solos pero conjuntamente jaja : “Así que creo que el peor enemigo del opositor es la soledad, y paradójicamente también es su mejor aliado. El problema viene cuando distrae su atención de la pista en la que está corriendo (la famosa carrera de fondo, sí) y ve a gente haciendo un picnic o paseando tranquilamente y él se quiere detener y compartir esos momentos no vaya a ser que cien metros más adelante no haya más que descampado, pero tiene que seguir corriendo, más cansado y con más flato que nunca, porque mientras se entretuvo a mirar aminoró la marcha y tiene que intentar coger de nuevo el ritmo para llegar medianamente pronto a la meta.“






12 comentarios:

  1. ¡Hola Carperista!

    ¿Cómo no íbamos a llegar al final de la lectura regalándonos una entrada como esta? Precisamente llevo unos días con sentimientos parecidos a los que describes. Obviamente no puedo compararme con una persona que estudia judicatura, pero el estar encerrada, la soledad y ver que el tiempo pasa son cosas que últimamente no las llevo nada bien y eso que hace poquito he cumplido 1 año de oposición, pero o acabo de acostumbrarme..

    También me ha pasado varias veces lo de no tener ganas de quedar con la gente. Normalmente cuando quedo con alguien le pregunto qué tal está y me lo explica, pero después llega cuando me preguntan cómo estoy yo y nunca puedo explicar nada divertido, como mucho les puedo explicar el temario si quieren.. jaja

    Te mando mucho mucho ánimo, ya verás que cuando aprobemos se nos olvidará todo y estaremos geniales con el trabajo que queríamos, estabilidad y todo lo bueno que tiene la oposición ^^

    ¡¡Besitos y mucho ánimo!!

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    1. ¡Hola Sandra!

      Al final da igual a lo que oposites, el día a día es el mismo: fuerza de voluntad, constancia, tozudez, horas y horas y más horas. Y ¡oye! también la sensación de satisfacción cuando hemos cumplido. ¡Qué no se diga que esto no tiene cosas buenas! Jajaja

      Lo mío es un poco quiero y no quiero. Es decir, quiero quedar con gente pero sin esta carga, libre de preocupaciones y DISFRUTAR el tiempo y la compñía de verdad. Como no me veo capaz me recluyo en mi cascarón como una hormiguita estudiante jajaja

      ¡Mucho ánimo a ti también! Tienes una sensibilidad que me encanta! :) Un abrazo fuerte y mucha fuerza,

      Carperista.

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  2. ¡Hola Carperista!

    Creo que todos los que podríamos (aunque algunos como yo llevemos muy poquito) nos sentimos un poco así, solos rodeados de gente, como decía aquella canción de Amaral :P
    Desde mi punto de vista creo que siempre hay que ver el lado positivo de todo. Probablemente necesitemos días como el que estas teniendo tú hoy para replantearnos si realmente merece la pena esto y darnos cuenta de que sí que merece la pena :) No somos máquinas y no todos los días podemos estudiar 10horas efectivas de estudio, pero lo importante es no perder de vista nuestro objetivo.
    Así que ánimo y a seguir, que ningún artículo podrá contigo ;)

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    1. ¡¡Caminodeline!!

      Justo me he dado cuenta de lo que decías aquí estos días. Hay momentos en que te da el bajón, igual es incluso una especie de "mecanismo de defensa" para que respires y después cogerlo con más fuerza que nunca (o bueno, con mucha fuerza al menos jajaja)

      ¡¡Muchísimas gracias por tus ánimos!! De verdad, necesitaba un poco de apoyo y me ha levantado un montón el ánimo leeros. Mucha fuerza a ti también, ¡¡esas 10 horas te las vas a merendar!!

      Un abrazo,

      Carperista.

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  3. Totalmente de acuerdo con la soledad como amiga y enemiga del opositor. Para mi la peor sensación dentro de la opo es cuando no te acompaña la paz interior, porque no sabes de qué pared arrancarla para volver a la serenidad...Pocos trucos para eso, salvo encontrar un hueco (si se puede) para ir a algún sitio que te la devuelva (a mi me la devuelve el mar)...y si no se puede, tener algún recurso rollo lista de reproducción (a mi me funciona cualquier música hecha con ukelele no me preguntes por qué jajaja). Mucho ánimo con el resto del día y a por todas, que estás un poquito más cerca del otro lado! Un besote

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    1. ¡¡Justo!! El único que puedes controlarlo eres tú pero no sabes cómo hacerlo ni dónde comprar un frasquito de tranquilidad interior. También es cierto que sólo lo controla uno mismo pero,bien rodeado el mal trago se pasa mejor asi que, ¡¡muchas gracias por tu mensaje!! :)

      Lo de la lista de reproducción es buenísimo. Llevo unos días haciendo los (breves) descansos con música animada de fondo y una vuelve al estudio más motivada, algo menos resignada y mucho más tranquila.

      Ánimo campeona, aprieta los dientes, ¡ya casi lo tienes!

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  4. Hola preciosa!!! Vaya, un día chungui. Me temo que no hay forma de evitarlos, los hay y los seguirá habiendo, a pesar de lo mal que se pasa... Cuando pierdo esa sensación de paz interior de la que hablaba Luchadora y me viene ese agobio que identifico como sensación "domingo por la noche" (físicamente es como si se me hundieran las tripas en una oscuridad, es raro, no sé como explicarlo mejor); cuando eso me pasa es cierto que lo de fuera poco puede hacer para hacerme sentir mejor. Mis recursos en esos casos son dos: 1) Intentar relativizar, saber que es algo pasajero, que tiene que haber días malos y ya, no darle vueltas, saber que mañana será mejor; 2) Meditar. No suelo meditar, sé que debería hacerlo más porque es muy beneficioso, para la salud y para todo, pero al final sólo recurro a la meditación cuando estoy fatal. Afortunadamente han sido pocas las veces así en la oposición. Yo no sé meditar, es decir, que "me lo invento", me pongo cómoda, respiro, intento no pensar en nada, cuento del 1 al 10. Parecen tonterías pero es tan fácil intentar dejar la mente en blanco. Y parecen tonterías pero es increíble lo bien que puedes llegar a sentirte después. No sé, alomejor te sirve un poquitín algunas de estas cosas. Por si falla lo anterior te mando un abrazo enoooorme y toda la fuerza del mundo para mañana en la lucha =)

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    1. ¡¡Ay!! Han sido unos días muy chungueras... :( ¡Peeeero ya pasaron! :)

      Muy muy buenos consejos. No hay mal que cien años dure decían jajaja. Toda cambia, hoy igual estás mal pero mañana será otro día. ¡Lo de tu invento de meditación me ha encantado! ¡Qué salada! jajaja Yo también hago una especie de invento de respiraciones (sobre todo en caso de urgencia) y es cierto que calma mucho.

      Muchisísisisisisimas gracias por tus ánimos. ¡Eres una crack! en cuanto saque otro ratín te escribo con tranquilidad.

      ¡¡¡Ánimo OV!!! ¡Esta semana va a ser pan comido!

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  5. Hola Carperista! Realmente llevamos vidas paralelas los opositores... Yo no podría describir mejor esas sensaciones...Supongo que el calorcito ayuda a que nos aparezcan momentos de bajeras.... Nuestras vidas parece que se quedan en punto muerto mientras el mundo gira. Y eso hace que nos abstraigamos de todo para intentar que no nos afecte el mundo exterior. Nos pasa a todos. En mi caso, p.ej. personas cercanas me explican "lo mucho que se sudan el sueldo"... bla, bla... y no digo que no... y yo pienso... y yo lo sudo tanto y más... y no sé si algún día recibiré ese sueldo.. Entonces te sale la fuerza interior que dice que sí, que aunque no te lo parezca tú te estás ganando el sueldo para toda la vida... porque aunque los días pasan y parece que todo sigue igual, tú estás cada día más cerca. Sólo tienes que mirar un poco atrás para darte cuenta de todo el camino recorrido. Eso te ayudará a ver la meta más cerca. Y como dices, por desgracia, (o por suerte, mejor dicho), dependemos de nosotros mismos y nosotros somos nuestro mejor compañero. Gracias por compartir esta entrada tan sincera y auténtica Carperista. Confía en ti. Mucho ánimo.

    Un abrazo fuerte,

    Anónimo

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    1. ¡¡Hola Anónimo!!

      Qué alegría leerte (como siempre... :) ) Tienes toda la razón, apostar a algo sin garantías es un acto de fe (¡y de valentía!). No hay nada que te asegure el resultado pero hay una vocecilla interior así bajita y regordeta que te susurra: "venga, tú puedes, da un pasito más, ya casi está , animo que lo vas a conseguir" y con esa vocecita que te empuja vas dando un paso y luego otro y después otro ¡y mira dónde estamos ya con la tontería! jajaja

      Me ha llegado lo de "confío en ti". Esa frase es de mi madre (y de un ex novio que tuve en plena adolescencia, le tenía loco de amor al pobre y mira que cosas me decía jajaja).

      Muchísimas gracias por estar (y por confiar). Me encanta tenerte como compañero de viaje... :) ÁNIMO ÁNIMO Y ÁNIMO!! ¡¡PODEMOS CON ELLO!!

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  6. Al final el que tiene que ponerse a estudiar cada día eres tu, aunque es cierto que el apoyo de familia y amigos se agradece. Yo ya he asumido que tengo mis momentos de trastorno opositoril en que a veces ni yo misma me entiendo, pero se que pasarán, que hay que seguir adelante!

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    1. Qué cierto lo que dices... Te levantas, te sientas frente los apuntes y memorizas y eso requiere inevitablemente soledad. Eso sí, el colchón emocional de los que te quieren se hace indispensable (ya sea para celebrar o para darte un achuchón fuerte cuando estás de bajeras).

      Creo que estos momentos son inevitables, pero como bien dices, hay que pensar que son pasajeros, que hay días malos y días buenos y que no hay que ahogarse en ello.

      Muchas gracias por el apoyo y ¡¡mucho ánimo con la convocatoria!! ¡¡Esta no se te escapa!! :)

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