lunes, 31 de julio de 2017

Soltar

Aprovecho que es el último día para echar la instancia para lanzar al aire esta reflexión. Llega un momento en la "vida de oposición" de todo opositor, en que éste tiene un deber: debe desprenderse de todo lo negativo, de todo lo que le distrae, de todo lo que le absorbe, de todo lo que no le motiva, de todo lo que le resta, de todo lo que le roba tiempo y energía para afrontar el estudio y... SOLTAR.

El opositor, debe centrarse en el estudio, en el cumplimiento de las pequeñas metas de cada día. En nada más. Y para eso, es imprescindible crear un "campo de cultivo" adecuado. Yo he tardado mucho en darme cuenta, pero no es que yo sea ningún ejemplo a seguir como opositora. Creo que he cometido todos los errores garrafales que se pueden cometer, así que sólo me queda margen para mejorar. Esto solo puede ir hacia arriiiiba! Jajaja. Lo que sí creo es que cuanto antes lleguemos a esta conclusión y lo apliquemos, mayor tiempo de oposición nos ahorramos.

 Cada uno debe saber  que le resta o le descentra  y FUUUSSSS!!!! Fulminarlo. ¿Esa amiga criticona que pone verde la oposición y te dice que lo dejes, que estás  perdiendo la juventud por el camino? ¡FUERA! ¿El móvil con el que pierdes horas en grupos de chat por whatsapp? ¡A TOMAR POR ****! ¿Ese novio que es un capullo integral y solamente piensa en sí mismo? ¡QUÉ TE VAYA BONITO! ¿Los domingos de resaca con los que dilapidas tu único día de descanso? ¡AU REVOIR! ¿Los pensamientos negativos que retumban en tu cabeza diciendo "no lo puedes conseguir, esto es demasiado bueno, demasiado grande para ti"? ¡A LA M*****!

Creo, desde hace tiempo, que un  paso fundamental para abonar el campo de la plaza es arrancar las malas hierbas. A veces, son malas hierbas ajenas, pero otras veces, las creamos nosotros con el autoboicot. Y esas malas hierbas son muy avaras y casi siempre absorben toda la luz solar que nos corresponde y nos roba los nutrientes que proporciona la tierra y que necesitamos para conseguir el fruto del pecado. Y no me da la gana que me sigan robando el pastel ni los miedos, ni la negatividad, ni la vecina del cuarto. Este año el agua, los nutrientes y la luz los necesito todos para mi. Así que llevo  ya una época más o menos larga haciendo las cosas mejor, abonando la tierra, regando la semilla sin ahogarla, dejando que absorba la luz y...  Fumigando los bichos y arrancando malas hierbas. Al principio llamaba egoísmo a esto. Pero luego he empezado a cogerle el gustillo a hacer limpieza interna y externa y empiezo a sentirme mejor, a sentirme bien, a tener más confianza en mi. Es algo bastante intuitivo, ¿me hace mal? ¿me descentra? FUERA. La cosa es que lo he empezado a ver como una especie de acto de amor propio y resulta hasta adictivo jajaja. Librarme de pensamientos, conductas, hábitos y personas que no me hacen bien se ha convertido en una especie de vicio. Y, a pesar de que ahora tengo muchos más "huecos", me he dado cuenta de que estoy mucho más llena, más contenta y más motivada con el estudio. Y todos esos huecos los he llenado con conductas más saludables y que me hacen sentir mejor (como pasar el día libre con amigos de verdad o estudiar un par de temas fáciles más al día en vez de mirar el teléfono móvil).

Creo que la clave está en tomar decisiones y en no sentirse uno mismo víctima de sus circunstancias sino el protagonista de su propia vida.